Las calles con sabor a estercolero,
las mañanas golpeándote en la espalda,
los dibujos instruyendo tu año cero,
las tostadas, magdalenas de la nada.
El colegio y sus respuestas de bombero,
Realidad corrompiendo el cuento de hadas,
construye un muro contra el mundo entero,
protege tu soledad de sus miradas.
Y los libros como ingratos aliados,
y las cuatro paredes de la estancia,
la carrera en rectitud de lado a lado,
la desidia se confunde con vagancia,
te señalan con el dedo esos soldados:
los imbéciles patriotas de la infancia
lunes 26 de octubre de 2009
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3 comentarios:
Buen soneto. Felicidades.
Gracias!
Hola,precisas y concisas letras desnudan integralmente la germinal belleza de este blog, si te va la palabra encadenada, la poesía, te espero en el mio,será un placer,es,
http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, pasa buen día, besos numantinos...
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